Actualidad

Artículos de Opinión

De alguna manera

Por Dr. José Ignacio Torres

Mi homenaje a Luis Eduardo Aute

De alguna manera

tendré que olvidarte,

por mucho que quiera

no es fácil, ya sabes…….

A Luis Eduardo

En enero de 2019 publiqué en el blog Hablando de Homeopatía, un artículo sobre la curiosidad como motor del conocimiento, del progreso en la ciencia y la filosofía.

Curiosidad como estímulo imprescindible para intentar ser mejor médico, abogado, ingeniero, filólogo… por poner solo algunos ejemplos, y sobre todo mejor persona.

Para ello, pensé como hilo conductor en mi admirado Luis Eduardo Aute, después de haber asistido a un concierto homenaje el 10 de diciembre de 2018 en Madrid.

A 4 de abril de 2020, mientras estaba aislado en mi habitación, sin posibilidad de compartir mi tristeza y mi llanto, se nos ha ido como del rayo Eduardo, con quién tanto quería.

Aún recuerdo los días en que escuchaba en mi habitación una y otra vez (entonces, poníamos una canción en el vinilo y la repetíamos varias veces hasta empaparnos de ella) Rito, mi primer disco de Aute.

La emoción que sentí con muchos de los temas contenidos en ese disco, que he cantado cientos de veces, estando triste, melancólico o alegre, me ha acompañado siempre.

Muchos discos más vendrían a hacerme compañía en Madrid, en Santander, en Burgos y en los conciertos en los que tuve la suerte de escuchar su hermosa voz. Todos estos sonidos y sentimientos forman parte de la arquitectura y el tejido vital que me conforman de modo que, en cierto sentido, él es parte de mí.

Las cuatro y diez

Siempre que pienso en una hora del reloj, esa hora está relacionada con la más bella canción de amor que he escuchado nunca.

Conocí un café con ese nombre sin duda propiedad de otro “Autemano” como yo y supongo que habrá más repartidos por la geografía hispánica. Y si no fuera así, ¡no sé a qué están esperando! 

Las cuatro y diez es la hora del encuentro, de los recuerdos, del amor.

A menudo, mientras escucho relatos y vidas en la consulta siento que lo que muchas de esas personas necesitan es que sus mentes y sus vidas transcurran más lentamente de modo que puedan darse tiempo de bailar un slowly tonight. Cuánto bien haría ese baile al llegar del trabajo, de las tareas cotidianas en las que se ha puesto entusiasmo o tedio dependiendo de cada situación.

Y en cada encuentro con lágrimas, dolores o quejas sobre la vida que nos toca vivir preguntarles y escuchar despacio para comprender y poderles prescribir dos o tres segundos de ternura.

Esas son recetas verdaderamente útiles. Es preciso incorporar la música, el baile y las caricias a nuestro vademécum.

Albanta y los mundos de Eduardo

En este mundo de prisas, exceso de información y de redes sociales con tan poco tiempo para mirarnos a los ojos y decirnos palabras amables y de afecto, quizás fuera necesario pensar en la búsqueda de otros lugares. Mundos particulares del alma donde estar con nosotros y conocernos mejor.

Yo sé que allí,

allí donde tú dices,

vuelan las alas del agua

como palomas de escarcha

y el mar no es azul

sino vuelo de tu imaginación…….

Mundos imaginarios y reales. Mundos infantiles y adultos. Lugares de huida o de búsqueda.

Mundos imaginarios y reales. Mundos infantiles y adultos. Lugares de huida o de búsqueda.

Y aquellos mundos interiores del deseo, la verdad, la belleza escondida en cada cuerpo y en cada encuentro amoroso. La belleza interior del ansía de libertad y del compartir.

Eduardo, a través de su pintura, de su cine, de su poesía, gira de modo circular entorno a esos temas que se repiten continuamente. Su mundo real e imaginario se mueve entre Eros y Tánatos, y siempre acaba encontrando las mismas realidades y ficciones.

La mayoría de sus canciones nos hablan de amor, un amor tan carnal como poliédrico.

Un amor lleno de espíritu pero que no puede despojarse de una sexualidad implícitamente expresada con un lenguaje de una sublime belleza.

El paso del tiempo. El niño que miraba al mar

Cada vez que veo esa fotografía

que huye del cliché del álbum familiar,

miro a ese niño que hace de vigía

oteando el más allá del fin del mar….

Desde Jorge Manrique a Gil de Biedma los poetas han cantado al paso del tiempo y a lo efímero de nuestro camino en este mundo en compañía de tantos de los que nos estiman.

Nos vemos a nosotros mismos a través de un espejo que marca los diferentes tiempos de nuestra vida, con la diferencia sobre generaciones previas de tener nuestras casas llenas de imágenes, de tantas imágenes nuestras como nunca ha tenido el ser humano. Y a través de lo que vemos de nosotros surgen la angustia vital, nuestro pasado y futuro.

Un pasado, con ese poso de duda sobre los distintos caminos que podíamos haber tomado. Nos preguntamos si somos quién queríamos ser.

Eduardo nos lo cuenta en sus canciones, especialmente en la retrospectiva de un niño frente al mar que no es más que él mismo cuando la vida estaba llena de posibilidades.

El silencio

Pensar que en esta vida las cosas de ella han de durar siempre en un estado es pensar en lo excusado.

Don Quijote de la Mancha. Segunda parte. Capítulo LIII

Y cuando quieres, estimas y compartes con alguien, como yo lo llevo haciendo con Eduardo más de 40 años, conocer y sentir su pérdida se hace extraño, porque piensas que no puede suceder. No aceptas que suceda. De manera que te atraviesa un largo y profundo silencio.

Él era, sigue siendo en nuestros corazones, un polifacético capaz de llevar a cabo múltiples empresas artísticas, con honradez y con curiosidad, sacando siempre lo mejor de sí mismo para compartirlo con nosotros.

Y por ello sabemos que el mundo sigue necesitando su poesía y sus canciones que nos siguen alimentando, emocionando, ayudando a mejorarnos.

Todos los que le hemos admirado y querido, todos los que le queremos y sentimos que sigue estando en nosotros, sabemos que en él se conjugaba lo mejor del ser humano: la sencillez, la generosidad, la amistad, el amor, la capacidad de ser libre en cualquier circunstancia y la búsqueda incesante de la belleza.

Dejémonos

de metáforas y frases,

callémonos

lo banal y lo importante

y acudamos al silencio

que es el más bello lenguaje.

Porque la música es sublimación del silencio, la poesía está preñada de silencios y solo en el silencio podemos llegar a encontrarnos con nosotros mismos. Conocer lo que realmente importa.

¡Brindo un largo, un intenso, un amoroso y musical silencio por ti, querido amigo y compañero de tantos años!

La belleza

Eduardo fue un filósofo. Un explorador de su propio carácter y en esa exploración realizó un incesante esfuerzo por buscar la verdad.

Lo imagino levantándose cada mañana con un café y un lápiz en la mano. Y del mismo modo que el cazador de tesoros submarinos se zambulle en el mar, él bucea entre cuadernos y lienzos con la ventaja que supone saber que has encontrado rosas en el mar.

Un filósofo de la belleza, porque es lo único que realmente importa buscar. Verdad y belleza, como dos caras de la misma moneda, que dan sentido a nuestros quehaceres personales, profesionales, familiares o amatorios

Reivindico el espejismo

de intentar ser uno mismo,

ese viaje hacia la nada

que consiste en la certeza

de encontrar en tu mirada

la belleza.

La curiosidad me llevó a ti. La curiosidad seguirá moviendo nuestro espíritu creador a través de los tiempos.

Cuando termino de escribir estas líneas con toda la admiración y afecto que siento hacia ti, sé que no estamos solos, porque aunque tú no estés entre nosotros queda la música.

Canciones

  1. De alguna manera
  2. Las cuatro y diez
  3. Slowly
  4. Dos o tres segundos de ternura
  5. Albanta
  6. Anda
  7. Sin tu latido
  8. Amor
  9. El niño que miraba al mar
  10. Alma
  11. Rosas en el mar
  12. La belleza
  13. Prefiero amar
  14. Queda la música

Si te ha gustado ¡compártelo!

corazon-azul_55

También te puede interesar

A propósito de Orwell y Prigogine

mayo 28, 2020

3 historias personales de Mujeres, pero muy repetidas en consulta en tiempos de confinamiento

El Dr. Jose Ignacio Torres nos lleva con su último post “Historias de mujeres durante el confinamiento”, una vez más,...

mayo 25, 2020

«El amor en los tiempos del Coronavirus»

Me sorprende muy gratamente leer el artículo de la Dra. Iona Heath, una persona a la que sigo y admiro...

mayo 11, 2020

Suscríbete a Homeopatía Suma

Recibe en tu email todas las novedades de la web

Al rellenar este formulario, aceptas la política de privacidad de la ANH y nos otorgas tu consentimiento expreso, libre e inequívoco para incorporar tus datos a nuestra base de datos y enviarte noticias, links e imágenes mediante email. En cumplimiento de la ley 34/2002, de 11 de julio de Servicios de Sociedad de la Información y de Correo Electrónico (LSSI), te informamos que tu dirección de correo será incluida en un fichero automatizado, utilizado para el envío de información sobre salud y homeopatía. La ANH garantiza un uso limitado de los datos a los fines descritos, y se compromete a respetar los derechos recogidos en el Reglamento escribiendo un mail a informacion@homeopatiasuma.com.

Imagen suscripción

¿Quieres que te mantengamos informado/a?

Suscríbete a Homeopatía Suma

La información proporcionada en este sitio web no pretende sustituir la atención médica o profesional. Homeopatía Suma no se responsabiliza de que sea totalmente completa, ni del uso que de ella pueda hacerse. Para obtener un consejo profesional más riguroso y acertado, y resolver dudas, le recomendamos que consulte a un médico homeópata. En el siguiente directorio encontrará un listado de profesionales de confianza asociados a la ANH: https://profesionales.homeopatiasuma.com