Hablando de homeopatía

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¿Qué es la epicondilitis o codo de tenista? Síntomas, tratamiento y ejercicios

En este post quiero explicaros qué es la epicondilitis o codo de tenista, cuáles son sus síntomas y posibles tratamientos.

¿Qué es la Epicondilitis?

La epicondilitis, conocida también como codo del tenista, es una patología que afecta al compartimento externo del codo, provocando dolor e impotencia funcional variable.  Lo primero es aclarar que la epicondilitis entra dentro de las lesiones deportivas más frecuentes y se engloba dentro de lo que se entiende como entesopatía. Su prevalencia en la población se sitúa entre el 1 y 3% de la población, y su incidencia es más frecuente en la cuarta década de vida. Los deportes donde con mayor frecuencia se puede desarrollar una epicondilitis son los de raqueta como el pádel, tenis…

Aunque se llame codo de tenista, hoy en día es más probable que sufra una epicondilitis una persona que acude al gimnasio o una persona que realiza un trabajo físico, a que la sufra un tenista profesional como Rafa Nadal. Es más, todavía no he visto un tenista que sufra esta lesión y sí muchas personas sedentarias que trabajan en oficina y pasan muchas horas ante el ordenador.

Existe diferencia con otra lesión del codo, que es la epitrocleitis o también conocida como codo del golfista. En esta situación, la lesión afecta a la parte interna del codo, incidiendo igualmente al tendón y formando parte de las entesopatías. Personalmente, me sucede lo mismo, he visto más epitrocleitis en población sedentaria, que deportiva.

Por lo tanto, habría que diferenciar entre epicondilitis lateral (codo del tenista) y medial (codo del golfista o epitrocleitis).

¿Cómo se produce la Epicondilitis?

Esta lesión implica una estructura anatómica concreta que es el tendón. El tendón es una estructura que une el músculo al hueso y transmite las fuerzas que se generan y proporcionan movimiento articular. Los tendones están formados por tejido conjuntivo, con colágeno tipo-1.  La mayoría de las veces las entesitis (epicondilitis y epitrocleitis entre otras) tienen como origen un traumatismo (por ello árnica puede ser un medicamento de base en estas patologías) y por un uso excesivo de la zona afectada. Este uso excesivo es típico en los deportistas, que realizan siempre el mismo gesto. ¿Habéis contado alguna vez cuántos reveses puede dar un jugador como Nadal en un partido de tenis de cinco sets, como Roland Garros? Yo tampoco las he contado, pero seguro que uno pierde la cuenta. Pues a este número hay que sumarle los golpeos continuados en los entrenamientos, cada día. Pero podríamos hacer lo mismo con un trabajador y valorar el tiempo que está delante del ordenador manejando el teclado y el ratón en una postura, generalmente inadecuada.

El microtraumatismo continuado genera una fase inicial de inflamación, seguido de una degeneración de las fibras tendinosas en la zona de inserción ósea, generando áreas de necrosis fibrinoide y degeneración grasa. Esta es la justificación de por qué se debe evitar el uso de los Antiinflamtorios No Esteroideos (AINES), estando más justificada el uso de los analgésicos (paracetamol, metamizol). La lesión no es inflamatoria, es degenerativa y por ello, los AINES no estarían indicados, es más, según algunos documentos consenso de medicina deportiva, retrasan la recuperación por interferir en el proceso fisiológico de recuperación.

Síntomas de la Epicondilitis

El síntoma principal y en la mayoría de los casos el único síntoma es el dolor localizado en el epicóndilo (parte externa del codo); extendiéndose en ocasiones al olécranon (parte posterior del codo), cabeza del radio y musculatura epicondílea, tercio superior del antebrazo y más raramente al 2º y 3er dedo.

La intensidad del dolor es variable y frecuentemente bastante intenso. Incluso hay muchos pacientes que refieren no tener fuerza para abrir un bote de conservas (aprovecho para decir, que mucho mejor ya que lo recomendable es la comida natural), o girar el pomo de una puerta, o girar la llave, incluso beber un vaso de agua.

Los movimientos más dolorosos son los de pronosupinación (girar la mano hasta que se vea la palma de la mano) y de la pinza digital.

Habitualmente el diagnóstico es clínico. Esto quiere decir que con lo que el paciente nos cuente y con una exploración básica local es suficiente para confirmar el diagnóstico de epicondilitis. La palpación en el epicóndilo es siempre dolorosa, así como la cabeza del radio. Las técnicas de imagen servirán para descartar otra patología.

El médico siempre tendrá que realizar un diagnóstico diferencial, descartando patología inflamatoria, autoinmune, o la existencia de un Síndrome Cervical.

Tratamiento de la Epicondilitis

El tratamiento siempre será de más a menos conservador, y lo más individualizado posible. A veces el tratamiento de la epicondilitis es complejo y se cronifica, entre otras cosas, porque el paciente no cede en su actividad continuada perpetuando la causa.

  1. Reposo funcional, es decir, disminuir la práctica deportiva o cambiar temporalmente de deporte. Adecuar la posición y ergonomía laboral. En ocasiones, he visto que se han puesto escayolas, pero no soy partidario, por la atrofia muscular que puede conllevar.
  2. Se puede usar frío local 10-15´ cada 6-8 horas los primeros 3-4 días.
  3. Los estiramientos y los ejercicios preventivos son la higiene personal del deportista, se deben llevar a cabo a diario.
  4. Si no cede con esas medidas, será necesario la implicación de otro profesional, el fisioterapeuta para realizar un tratamiento rehabilitador completo en el que no deben faltar los ejercicios de estiramientos y de potenciación progresiva de toda la musculatura del antebrazo, así como la utilización de técnicas como la punción seca, kinesiotaping, o de la utilización de ultrasonido, radiofrecuencia… Nuestra experiencia en Sportsalud es tremendamente positiva cuando combinamos el tratamiento del fisioterapeuta junto con la prescripción, por mi parte, de homeopatía
  5. Las infiltraciones con corticoides y anestésicos locales es una práctica muy extendida, pero hoy día está en revisión, pues hay estudios que cuestionan su validez.
  6. ¿Qué me puede aportar la homeopatía en el tratamiento de la epicondilitis?
    • En primer lugar, ya es conocido y se ha tratado en otros posts, es un medicamento seguro. El deportista tiene la total seguridad de no ser doping.
    • En segundo lugar, no va en contra del proceso de recuperación fisiológica de la lesión.
    • Por último, si se inicia el tratamiento de forma precoz, es decir, al inicio de los síntomas, la resolución suele ser muy rápida. Por ejemplo, tomar un tubo dosis de árnica en el momento en el que empieza el dolor puede ser de gran ayuda, así como usarlo árnica de forma tópica 2-3 veces al día con un suave masaje en la zona.

¿Qué medicamentos homeopáticos podría usar en la epicondilitis?

  1. Ya he nombrado uno que podríamos usar siempre se base y sobre todo en fases precoces, como es Árnica. Este medicamento homeopático tiene siempre en una indicación en las lesiones por traumatismos. Ya sabéis que árnica es un medicamento que recomiendo en viajes y en la bolsa del deportista.
  2. Ruta graveolens es un medicamento homeopático que se utiliza en las tendinopatías, en la dolencia de la zona músculo-tendón-periostio. Será interesante en aquellos deportistas que refieran que mejoran con el movimiento y que noten una sensación de magulladura.
  3. Rhus toxicodendron es un medicamento que he usado en deportistas que me comentan que no soportan el reposo y tienen que estar moviéndose de forma continua. Es muy útil en las fases más iniciales de la lesión. Cuando el deportista o paciente nota una molestia y piensa “ya se pasará” es el momento de iniciar el tratamiento junto con árnica.
  4. Utilizaremos además Apis Mellífica en la fase inicial por su efecto a nivel del edema inflamatorio y sobre todo si el paciente mejora con el calor. Por el contrario, si el paciente refiere mejoría con el frío y con la inmovilidad podremos usar Bryonia Alba.
  5. Si la epicondilitis se manifiesta en el codo izquierdo, además de los anteriores, podremos usar Si mejora estirando el brazo, podríamos usar Dioscorea Villosa y, por el contrario, si el dolor mejora en cabestrillo podríamos usar Colothintys.

Para terminar, quería resumiros, que la epicondilitis o codo de tenista es una lesión que se localiza en la cara externa del codo, que puede ser muy dolorosa y que la combinación de ejercicios, la utilización de medicamentos homeopáticos junto con alguna sesión de fisioterapia favorece una pronta recuperación.

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