
Woke, cancelación y homeopatía

Como ya todos sabemos, en estos últimos tiempos, quizá más en lo años prepandemia, la homeopatía sufrió ataques coordinados y financiados, acoso público en redes y medios de comunicación, exclusión de la vida universitaria, etc. con el objetivo de desprestigiarla y deslegitimarla.
En este post vamos a revisar sí lo que pasó con la homeopatía en esos años puede considerarse un ejemplo de cancelación, tal como se entiende ahora, derivado del así llamado movimiento Woke o Wokeísmo.
¿Qué es el movimiento Woke?
El término woke, “despierto”, empezó a utilizarse en un contexto de estar atento, vigilante, consciente (“stay woke”) a las injusticias sociales y, en concreto, al racismo en EEUU.
Sin embargo, la popularidad del término ha sido tal que ha pasado a describir una amplia gama de ideas y movimientos más allá de injusticias sociales que incluyen el racismo, feminismo, el movimiento LGTBQ+, e, incluso, la lucha contra el cambio climático y todas sus derivadas.
En su difusión fue clave el apoyo de los campus universitarios estadounidenses y grandes medios de comunicación dentro y fuera de EEUU y ha impregnado, e impregna, la política, el debate social y la conversación pública.
¿Cuál es el origen del wokeísmo?
Se cree que el primer uso de la palabra woke tuvo lugar en la década de 1940 entre las comunidades afroamericana de Estados Unidos, donde se utilizaba para expresar el ser consciente de la injusticia racial.
“Stay woke” ha sido una expresión propia de esta comunidad a partir de esos años. Incluso algunos mencionan a Martin Luther King cuando en 1965 la usó en su discurso “Remaining Awake Through a Great Revolution” (Permanecer despierto a través de esta gran revolución”).
Pero fue más tarde, a raíz de la muerte del ciudadano negro Trayvon Martin en Florida (2012) o G. Floyd en Minnesota (2020) cuando se habla más abiertamente de violencia policial contra los negros, pobreza y desigualdad, altas tasas de encarcelamiento para dicha población, etc. y surgen lemas o movimientos como Black lives matter (“la vida de las personas negras importa”) en contra de todas esas situaciones, sobre todo en redes sociales. Y es que las redes sociales son cruciales en este moviendo. Más tarde también se unirá otros movimientos como el #MeToo contra el acoso y abuso sexual contra las mujeres
Por lo tanto, aunque el concepto “woke” proviene de una descripción por las injusticias raciales en Estados Unidos, su uso se ha extendido globalmente y se ha adaptado para abordar múltiples formas de supuesta opresión en diversas culturas.
¿El movimiento woke es de izquierdas?
En general, sí, lo woke está asociado a ideas políticas de izquierda sobre en temas sociales y culturales. Por ello, se habla de la discriminación histórica de determinados sectores o grupos de población y se critican las estructuras de poder que las perpetuarían.
Siendo esto así, hay que matizar que no toda la izquierda está de acuerdo con estos planteamientos. Muchos grupos de izquierda critican lo woke por su excesivo moralismo o por su exagerado enfoque en las identidades Por ejemplo, personas o grupos muy influyentes dentro del movimiento feminista “clásico”, están en contra de la mayoría de leyes que se han promulgado sobre los supuestos derechos queer por favorecer, en su opinión, el borrado de las mujeres y muchos de los logros conseguidos en los derechos de las mujeres.
Por su parte, la derecha política lo ve como una amenaza a la libertad de expresión y las tradiciones culturales.
Así que, aunque su origen y máximo apoyo está en la izquierda, no toda la izquierda lo respalda ni toda la derecha lo rechaza de la misma manera.
Capitalismo woke
Las características, por tanto, del movimiento woke estaría representadas por la conciencia social, políticas de inclusión (políticas DEI: identitarias de diversidad, equidad e inclusión), activismo y educación.
Algunas de estas ideas se han incorporado a muchas empresas, multinacionales fundamentalmente, que vieron una oportunidad económica y de influencia globales. Es lo que se ha llamado capitalismo Woke. Estamos hablando de empresas de como Microsoft, Ford, John Deere, Disney, Gillette, Nike, BlacRock, etc.
Hay que decir que todas o casi todas están revertiendo estas políticas sobre todo desde que Donald Trump ha vuelto a la presidencia de USA. Muy ejemplificador es el caso de Meta, donde el propio fundador, Marck Zuckenberg se ha declarado arrepentido, seguramente para congraciarse con el nuevo poder, de sus políticas que, según él, habrían ido “demasiado lejos”. Estas políticas tuvieron que ver con el silenciamiento o desacreditación de científicos prestigiosos en la pandemia, financiación de empresas verificadoras de noticias (fact –checking network), etc.
Incluso, recientemente, se está destapando el escándalo, que afecta a medios de comunicación y miles de periodistas, pagados para extender estas y otras políticas aprovechándose de USAID (la financiación por parte de EEUU de ayuda al desarrollo a múltiples países u ONGs).
Cancelación
Esta es una de las consecuencias más controvertidas del movimiento woke. La “cancelación”, cultura de la cancelación (cancel culture) implica un boicot o rechazo público hacia individuos o ideas consideradas ofensivas o moralmente inaceptables dentro de los valores woke o progresistas, una especie de escrache, bullyng grupal o linchamiento mediático. Sin tribunales, sin garantías legales, sin juicios.
En la actualidad, hay múltiples ejemplos de personajes públicos “cancelados”, algunos de los cuales, por esas paradojas de la vida, fervientes canceladores ellos mismos.
El caso de la homeopatía
En este contexto el caso de la homeopatía es muy curioso.
La homeopatía es ecológica, sostenible, respetuosa con el medio ambiente y con el organismo, femenina/feminista (lo explico aquí), empática, solidaria, etc todos ellos valores que mas encajarían con los valores woke de la izquierda.
Sin embargo, ha sido especialmente la izquierda (institucional, gubernamental, mediática), la que más acosó, atacó y vilipendió su práctica y sus practicantes ya fueran médicos, veterinarios o farmacéuticos en el ámbito de sus competencias.
Recordemos aquí, que no solo fueron los grupos pseudoescépticos, bien financiados y organizados, muchos de ellos fanfarroneando de su izquierdismo político, sino que fue el propio gobierno socialista (“el gobierno más progresista de la historia”) y sus terminales mediáticas, quienes más se ensañaron con la homeopatía y otras terapias complementarias subvencionando infames campañas oficiales (miren ustedes si no habría mejores destinos para esos fondos) a pesar de su gran popularidad entre la población como las encuestas mostraban (y muestran).
El asunto de las evidencias científicas
Alguien podría decir que, bueno, que lo que se criticó y se critica a la homeopatía es el asunto de las evidencias y no hay ninguna otra animadversión hacia ella.
Algún ingenuo podría pensarlo y no es gratuito puesto que los canales mediáticos predominantes continúan con esa misma cantinela de que no hay ninguna (lo subrayo) evidencia (comentaré en otro momento una charla muy interesante con Chaptgpt al respecto). En este sentido da igual lo que digas o lo que muestres. Pero por si queda algún ingenuo curioso de verdad, ahí está el último post sobre el tema de mi compañero el Dr. Guillermo Basauri y los tantos y tantos otros publicados en el blog sobre el tema.
En todo caso, esto no debería opacar lo más importante de la homeopatía: su filosofía, su forma de entender al enfermo y la enfermedad, su abordaje profundamente humanista y empático, sus tratamientos con mínimos efectos secundarios y sus resultados, claro.
La cancelación homeopática
En el caso de la homeopatía, por tanto, hubo un claro intento de cancelación: boicots en redes, desprestigio público de médicos que la practicaban, supresión de másteres y cursos universitarios y censura en medios (de esto último doy testimonio porque yo era portavoz de la ANH en esos años).
Una cancelación cuando aún no se hablaba tanto de este término. Y, por supuesto, que nadie va a disculparse por el daño hecho. Es más, el linchamiento volverá cuando sea menester. Estén preparados.
¿Cómo acabó el intento de cancelación de la homeopatía?
Los intentos de cancelación, con este u otros nombres, nunca acaban. En el caso de la homeopatía no ha sido ni será el único, ni tan siquiera el peor. Lo único que podemos decir, por ahora, es que la homeopatía ahí sigue. Y, además, habiendo conseguido el gran logro, en esta misma época, de que los medicamentos homeopáticos estén registrados en España, igual que en el resto de Europa, como cualquier otro medicamento.
O sea, paradojas de la vida, el gobierno progresista que intentó cancelar la homeopatía, junto a sus linchadores y cooperadores necesarios, fue el mismo que tuvo que registrar sus medicamentos.
Pero, en fin, todo estuvo bien porque, como en la pandemia, aprendimos mucho. Mejor dicho, confirmamos lo ya sabido. Yo, por lo menos. Que ya no nos importan las ideologías, se llamen como se llamen, el blablabla de derechas, izquierdas, centro o extremo centro.
Lo único que cuenta son las personas. Lo que hacemos en la vida. Valientes o cobardes, decentes o indecentes.
Poco más.
10 Comments
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Gonzalo, muchísimas gracias.
Preciosa forma de poner un poco mas de luminosidad, con mucho conocimiento.
Seguimos mostrando lo que sabemos y que tanta satisfacciones nos da cada día con nuestra práctica medica . Un abrazo, gran compañero.
Gracias Nieves, en eso estamos!
Un fuerte abrazo!
Molt ben dit Gonzalo! I si, curiosament governs progressistes! No s’enten!!!
Sí, cierto, Pilar, no se entiende pero es así desde hace ya demasiados años… Habrá que dedicarle un análisis más profundo…
Gracias por comentar
Una forta abraçada!
Muchísimas gracias Gonzalo, amigo, doctor y maestro, por este testimonio tan claro como comprobable, sobre todo por quienes llevamos más de cuarenta años beneficiados y sanados por la Homeopatía y la humanísima atención de l@s médic@s que la practicáis, la estudiáis y la ejercéis.
Los ideologismos manipuladores -en todos los sentidos- sólo sirven para confundir e impedir que podamos evolucionar como especie, en vez de involucionar como es “lo normal”, mediante fijaciones fanáticas , obsesivas , manipuladas y hasta agresivas, sin comprobar resultados directa y personalmente, en plan wokista, a años luz de la consciencia.
En realidad la auténtica medicina desde siempre es de origen homeopático, -Hipócrates fecit et dicit, en plan gnothi seautòn (conócete a ti mismo)- porque no combate sino que convierte al “enemigo” en colaborador de la salud y productor de los mejores remedios; es la vacuna de la inteligencia orgánica y natural, que debería utilizarse también aplicada a la ética y a la conducta personal y social de nuestra especie.
Por eso resulta tan chocante que se vacune a todo el mundo para evitar enfermedades y se rechace la Homeopatía cuando la enfermedad aparece. No tiene sentido alguno.
Yo misma en la pandemia del Covid-19 pude comprobar que el Annas barbariae/Oscillococcinum, es una vacuna total para las gripes, que sólo se utiliza en la Homeopatía, cuando podría utilizarse igualmente, y con los mismos resultados preventivos y curativos en la alopatía.
También conviene no olvidar la influencia inevitable para la curación, de la actitud personal de los enfermos y de los médicos que los tratan. Todo está unido, por fortuna. Y comprobarlo comprendiendo es básico para sanar y ser sanados.
Concretamente, para mí, esa concepción del equilibrio, de la salud y la evolución de la humanidad, merece el nombre de Homeoterapia, porque “terapía” en el griego original, significa curación y “pathía” significa enfermedad. Para mí no hay homeópatas, sino Homeoterapeutas. No sois productores de enfermedad sino de salud. Habría que revisar la aplicación lingüística de la semántica, sobre todo en ciencias como la Medicina.
Gracias infinitas por todo. Y un abrazo igualmente infinito, querido Gonzalo.
Hola Sol,
gracias como siempre por tu comentario, por tu entusiasmo, compromiso y conocimiento!
Un abrazo!
¡Muy buen artículo!
Gràcies, Gonzalo! 🙏
Una abraçada! 🫂
Me n´alegro q t´hagi agradat, Isidre
Un abrazo!
Gracias querido Gonzalo por esta real y clara explicación de como fueron los hechos. En esa cancelación y para lograrla fuimos calumniados, desprestigiados, insultados sin ética ni moral, se saltaron todos los códigos de la etica y deontologia médicas, por otro lado de lo que se nos acusaba no cumplir. Enfin no abundo más, lo has dejado claro. Pero algo sobre lo que sería interesante escribir es sobre la parte psicológica, en los seres humanos que aunque haya un intento de privarlos de sus derechos de arrebatarles una medicina a la que recurren, solo un grupo poco numeroso aunque muy activos y fundamentales, dieron y siguen dando la batalla.
Hemos trabajado juntos en algunas situación durante estos ataques para responder a las más altas instancias colegiales de este país de forma muy intensa. Con la presencia firme y apoyo de las médicas y médicos homeópatas colegiados en todos los colegios médicos de este pais generamos un movimiento de respuesta contundente. Farmacéuticos, veterinarios agronomos junto con pacientes y otros profesionales en un trabajo sin pausa como hormigas, en diferentes aspectos hemos logrado que el borrado no fuese absoluto. Hemos quedado tocados pero no hundidos y tengo el absoluto convencimiento de que nunca lograrán cancelarnos.
Gracias Gonzalo como siempre dando en el clavo y divulgando aspectos muy necesarios que conviene conocer.
Hola Mª Jesús,
muchas gracias por comentar porque tú también fuiste de las que estuvo allí, en primera línea, en contacto con los compañeros de ética y deontología.
Lo que se demostró es qué poca ética y poca deontología hubo y hay en las directivas de los colegios . Solo algún valiente que salió no ya a defender la homeopatía sino a sus propios compañeros colegiados que pagaban religiosamente su cuotas esperando el amparo (que no tuvieron ) de sus juntas directivas.
Paradojas de la vida, de nuevo… Aquellos que te deberían defenderte (una práctica legal, unos medicamentos registrados) fueron cooperadores necesarios en el linchamiento.
En la pandemia pasó algo parecido a otro nivel. Así que no voy a repetir lo que ya he dicho y la opinión que me merecen.
Algún día habría que escribir la intrahistoris de esos años y, como en la pandemia, dónde y cómo estuvo cada quién (homeópatas incluidos).
Gracias por tu comentario y por haber estado allí con tu conocimiento, tu valentía y tu trabajo
Un fuerte abrazo!