Las 12 sales de Schüssler y su uso en medicina
Este sistema terapéutico, desarrollado en el siglo XIX por el doctor alemán Wilhelm Heinrich Schüssler, se basa en el uso de 12 sales minerales, presentes en el organismo humano, preparadas siguiendo el modo homeopático de fabricación de sus medicamentos.
En este post vamos a adentrarnos en el origen de este particular método homeopático de tratamiento y en la descripción, aunque sea de manera somera, de sus 12 sales y de sus posibilidades en el cuidado de la salud.
Sales de Schüssler: la terapia bioquímica
Basándose en sus estudios sobre bioquímica y fisiología humana, el Dr Schüssler desarrolló un método terapéutico basado en el uso de sales minerales presentes en el organismo humano, usándolas no de manera ponderal sino en forma de medicamentos homeopáticos, utilizando los rangos de dilución homeopática D6 y D12.
En sus estudios identificó 12 sales minerales fundamentales para el correcto funcionamiento celular y para el mantenimiento de la salud; las “sales tisulares”. Así, su carencia o desequilibrio llevarían al organismo a la enfermedad.
Pero el Dr Schüssler, conocedor del método homeopático y de la acción de sus medicamentos, pensó, muy acertadamente, que sería mucho más adecuado, seguro y eficaz utilizar estas sales en forma homeopática, buscando no tanto su aporte ponderal sino el efecto regulador y de autoequilibrio que el medicamento homeopático facilita en el organismo enfermo.
La idea de esta terapia bioquímica era generar un estímulo que permitiera a las células absorber y utilizar de manera eficiente esos minerales, obtenidos de forma natural a través de la alimentación. Así, el objetivo no era suplementar con sales, con el riesgo de sobrecarga metabólica que esto podría conllevar, sino mejorar el uso de lo que el organismo absorbía ya de forma natural de su alimentación. De este modo, la terapia bioquímica buscaba restaurar el equilibrio mineral intracelular, optimizando las funciones metabólicas y promoviendo la capacidad innata de autocuración del cuerpo.
Descripción de las 12 sales de Schüssler
La importancia de los minerales en el funcionamiento y equilibrio de cualquier forma de vida es incuestionable, participando en todos los procesos que la sostienen. Una alteración en su disponibilidad tendrá siempre consecuencias para la salud.
La terapia bioquímica del Dr. Schüssler, puede considerarse una terapia reguladora que busca normalizar las funciones celulares alteradas del organismo enfermo, mediante el uso de un estímulo homeopático a través de esas mismas sales que están en carencia o desequilibrio en la persona enferma. Como siempre en Homeopatía, la idea es activar y potenciar los propios mecanismos de autoequilibrio y sanación del organismo.
Vamos a hacer un pequeño repaso de estas 12 sales, viendo cuáles son, clásicamente, sus principales aplicaciones. Así, tras una breve aproximación a cada sal, se expondrán los ámbitos de acción clínica más habituales.
Sal nº 1 Calcium fluoratum
Encontramos el fluoruro de calcio en la piel, tendones, huesos y dientes, aportando a estas estructuras firmeza y solidez a unas y elasticidad a otras.
Así, la podremos indicar en:
- Problemas circulatorios. Hemorroides, varices y problemas de arterioesclerosis.
- Huesos y articulaciones. Artrosis, exóstosis (espolón calcáneo), osteoporosis.
- Piel y uñas. Queloides, lesiones cutáneas que tienden a engrosar y endurecer la piel (eccemas, psoriasis, micosis, radioterapia), callosidades, verrugas córneas, micosis de las uñas, estrías.
- Otros. Tendencia a las caries dentales.
Sal nº 2 Calcium phosphoricum
La localización más importante de esta sal, el fosfato de calcio, en nuestro organismo es en los huesos y músculos. Favorece el crecimiento y fortalece, en general, al organismo. Por ello, puede ser de gran utilidad después de pasar cualquier enfermedad que deje a la persona débil y cansada.
Estará especialmente indicada cuando la persona presenta un aspecto pálido y anémico.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Articulaciones y huesos. Enfermedades óseas en general, consolidación de fracturas, dolores de crecimiento.
- Aparato muscular. Calambres y dolores musculares.
- Dientes. Desarrollo retrasado de la dentición, dolores dentales.
- Otras. Fortalecimiento tras enfermedades debilitantes, intranquilidad y nerviosismo, convulsiones, cansancio constitucional, cefaleas tras esfuerzos.
Sal nº 3 Ferrum phosphoricum
Sobre el fosfato de hierro ya escribí un post describiendo su uso en Homeopatía. En mi experiencia, es uno de los medicamentos homeopáticos que más satisfacciones me da en el tratamiento de todo tipo de procesos inflamatorios, ya que mejora el rendimiento de nuestro sistema inmunológico.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Procesos inflamatorios. Resfriados, catarros, laringitis, faringitis, otitis, dolores dentales, diarreas y cuadros inflamatorios digestivos, inflamaciones y dolores articulares.
- Otros. Inflamaciones de la piel, quemaduras, estreñimiento por debilidad intestinal, debilidad del cabello, cansancio general, dificultad de concentración, cefaleas congestivas, tendencia a los sofocos y acaloramiento.
Sal nº 4 Kalium chloratum
El cloruro de potasio sabemos que regula el metabolismo de las proteínas y los hidratos de carbono, la actividad cardíaca y el funcionamiento digestivo. Está también especialmente presente en la piel y en las mucosas.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Procesos inflamatorios. Erupciones cutáneas con enrojecimiento, faringitis, laringitis, catarros tras un enfriamiento, tendinitis, cistitis de repetición, derrames articulares, catarros prolongados con secreción de mucosidad blanquecina y densa.
- Otros. Exceso o déficit de acidez estomacal, aftas, dispepsias (sobre todo por intolerancia a las grasas), celulitis, congestión nasal crónica. Facilitar la curación y cierre de heridas.
Sal nº 5 Kalium phosphoricum
A esta sal, el fosfato de potasio, también le dediqué en este blog un post pues es otro de esos medicamentos homeopáticos de uso habitual en mi consulta, mucho más en estos tiempos en los que el cansancio físico, mental y emocional es tan frecuente entre las personas de cualquier edad.
El Dr Schüssler usaba esta sal en los casos de sensación de fuerte abatimiento físico, mental y espiritual. Este estado podía deberse a sobreesfuerzos o situaciones de sobrecarga mantenida, mentales, físicos o emocionales. También lo indicaba en personas inseguras, con cambios de humor, desconfianza, debilidad nerviosa, asustadizas.
Esta sal también fortalece la musculatura del corazón y mejora la actividad cardíaca.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Sistema nervioso. Tristeza y depresión, agotamiento físico, mental y emocional, falta de memoria y concentración, nerviosismo, intranquilidad, debilidad nerviosa, problemas de sueño.
- Otros. Debilidad cardíaca, debilidad y calambres musculares, diarreas nerviosas.
Sal nº 6 Kalium sulfuricum
Como el azufre y todas sus sales, el sulfato de potasio ayuda a detoxicar el organismo. Así mismo, se encuentra presente de forma importante en el hígado y será de gran utilidad en muchas dolencias de este órgano.
Esta sal también está implicada en el transporte de oxígeno y en los procesos metabólicos celulares en donde está implicado el oxígeno, como la producción de energía a nivel de la célula.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Piel y mucosas. Inflamaciones crónicas de las mucosas acompañadas de secreciones amarillentas (bronquitis, rinitis, otitis, sinusitis, conjuntivitis, blefaritis), enfermedades de la piel con tendencia a la supuración (acné).
- Otros. Enfermedades hepáticas, problemas de uñas y cabello, cefaleas, palpitaciones, sensación de sobrecarga, cansancio y desánimo, dolores del aparato locomotor.
Sal nº 7 Magnesium phosphoricum
El fosfato de magnesio es una sal con un efecto muy marcado en el tratamiento de los dolores musculares en general y de los calambres en particular. Actuará relajando el músculo al realentizar la conducción de los impulsos nerviosos del nervio al músculo.
Este efecto se da tanto en la musculatura estriada, propia de los músculos del aparato locomotor, como en la musculatura lisa que encontramos a nivel visceral. Así, será útil en dolores espasmódicos y calambroideos del aparato digestivo, genitourinario, vías biliares y musculatura motora.
Esta sal también será de gran utilidad en los dolores de tipo neurálgico, esos dolores que se sienten como una “descarga eléctrica”.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Dolores y calambres. Calambres musculares, contracturas, agujetas, cólicos digestivos, hepáticos y renales, dolores menstruales, tics, algunas situaciones de crisis asmáticas, dolores neurálgicos (muelas, ciática, neuralgia del trigémino…).
- Otros. Tos espasmódica, problemas de sueño, hiperactividad, intranquilidad, sensación de opresión.
Sal nº 8 Natrium chloratum
El cloruro sódico, la sal común, es otra de esas sales que con tanta frecuencia prescribimos los médicos homeópatas a nuestros pacientes.
El cloruro de sodio es fundamental en la regulación del equilibrio del agua y de los electrolíticos en el organismo. Su falta o exceso generará situaciones de sequedad o de aumento de las secreciones, a nivel de la piel y de las mucosas y serosas.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Piel. Sequedad, inflamaciones edematosas, dolencias de la piel con tendencia a formar ampollas
- Mucosas y serosas. Sequedad ocular, sequedad de boca, sequedad de garganta, sequedad de nariz, labios secos y agrietados, estreñimiento, lagrimeo y salivación excesiva, sudoración excesiva, diarreas acuosas, goteo nasal constante, derrames articulares.
- Otros. Pérdida de fuera y vitalidad, tristeza con tendencia al llanto y a la soledad.
Sal nº 9 Natrium phosphoricum
En la terapia bioquímica del Dr Schüssler. el fosfato sódico se usa clásicamente en todos los estados de acidez excesiva del organismo al tener un profundo efecto sobre la regulación general del metabolismo. Las secreciones corporales de olor ácido pueden ser un indicador de desequilibrio en esta sal.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Digestivo. Acidez y ardor estomacal, tendencia a diarreas y vómitos ácidos, intolerancia a las grasas, intolerancia a los lácteos.
- Otros. Alteraciones del metabolismo del ácido úrico (gota) y de los ácidos grasos, acné con piel grasa, agujetas musculares.
Sal nº 10 Natrium sulfuricum
Según el Dr Schüssler, el efecto del cloruro de sodio es complementario al del sulfato sódico; el primero tiende a retener el agua en el organismo mientras que el sulfato de sodio ayudará a expulsar el excedente de agua del cuerpo.
Además, esta sal tiene un marcado efecto regulador de toda la esfera digestiva. Regula el funcionamiento del hígado y de la vesícula biliar y también las secreciones pancreáticas.
Por todo ello, resulta de gran utilidad como drenadora del organismo y como moduladora de procesos inflamatorios.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Piel. Tendencia a los edemas cutáneos (varices), lesiones de piel con tendencia a formar ampollas, acné con piel grasa, erupciones cutáneas húmedas, verrugas blandas y condilomas.
- Digestivo. Tendencia a los gases, estreñimiento, diarrea matutina, problemas biliares, dispepsias.
- Otros. Catarros mucosos crónicos y de repetición, diabetes, sobrepeso, reumatismo que se agrava con el frío y la humedad, secuelas tras un traumatismo craneal, tristeza con tendencia a la melancolía.
Sal nº 11 Silicea
El dióxido de silíceo es fundamental en nuestro organismo para proporcionar resistencia y elasticidad a nuestro tejido conectivo y fortalecer nuestro sistema inmunológico.
La calidad de nuestros huesos, cartílagos, ligamentos, músculos, piel, cabello, uñas y vasos sanguíneos, entre otras estructuras, está directamente relacionada con la adecuada presencia de silíceo en nuestro organismo. De hecho, la falta de silíceo está relacionado con una mayor incidencia de arterioesclerosis. Y así mismo, también la tendencia a las infecciones y a los procesos supurativos puede estar vinculado a la falta de esta sal.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Faneras. Piel seca, lesiones de piel con tendencia a supurar, acné, dificultar para curar las heridas, uñas débiles y quebradizas, cabello débil.
- Locomotor. Debilidad de los ligamentos, pérdida de masa muscular, desgaste articular, periostitis, alteraciones del crecimiento y desarrollo de los huesos, dolores de crecimiento.
- Otros. Infecciones de repetición, tendencia a las supuraciones.
Sal nº 12 Calcium sulfuricum
La última de las sales es el sulfato de calcio. Esta sal, al igual que el sulfato sódico, favorece el drenaje de tóxicos de nuestro organismo. Es razonable que sea así al compartir ambas el radical azufre, Sulfur, en su composición, tan importante en todos los procesos del metabolismo hepático. Y también, como el silicio, está relacionado con los procesos supurativos.
Ámbitos de acción más frecuentes:
- Metabolismo. Estimular el drenaje y la detoxicación orgánica.
- Inmunidad. Tendencia a los procesos inflamatorios y supurativos, infecciones crónicas y de repetición con mucosidad amarillo-purulenta (sinusitis, otitis, cistitis, bronquitis…), procesos inflamatorios articulares crónicos.
Si bien estas son las 12 sales originarias con las que el Dr Schüssler comenzó a desarrollar su terapia bioquímica, posteriormente se han ido añadiendo hasta un total de otras 12 sales complementarias que tan solo citaré: Kalium arsenicosum, Kalium bromatum, Kalium iodatum, Lithium chloratum, Manganum sulfuricum, Calcium sulfuratum, Cuprum arsenicosum, Kalium aluminium sulfuricum, Zincum Chloratum, Calcium carbonicum, Natrium bicarbonicum y Arsenum iodatum.
Personalmente, nunca he llegado a conocer ni utilizar estas sales complementarias en forma de sales de Schüssler, aunque sí tengo amplia experiencia con algunas de ellas utilizadas en base al método homeopático y en diluciones de rango mayor.
Reflexiones finales
El uso de las Sales de Schüssler en terapéutica, aun siendo medicamentos homeopáticos, no se rige por el método que, clásicamente, usamos los médicos homeópatas para llegar a conocer e indicar el medicamento o los medicamentos homeopáticos más adecuados para cada persona.
Esto, al igual que el observar las diferentes formas y estrategias en las que se puede utilizar la Homeopatía en la consulta, siempre me hace reflexionar sobre todo el potencial que esta terapéutica guarda y que aún estamos por descubrir y desarrollar.
Como siempre, el médico experto en Homeopatía deberá valorar cada caso, cada persona en particular, para conocer su situación en profundidad y poder indicar el tratamiento idóneo y el lugar que las Sales de Schüssler y los medicamentos homeopáticos clásicos podrán ocupar.


